Sello de Traducción Humana - ACE Traductores
ACE Traductores, Sección Autónoma de Traductores de Libros de la Asociación Colegial de Escritoras y Escritores, de la que formo parte, ha lanzado una campaña por un Sello de Traducción Humana. Aquí, podéis encontrar toda la información, así como firmar su manifiesto.
También hace unos días, publiqué un Manifiesto del vacío en El Trujamán, revista de traducción del Centro Virtual Cervantes.
No es una defensa desesperada de oficios llamados a desaparecer. Es una defensa feroz del idioma y del pensamiento.
La inteligencia artificial no es una herramienta neutra. Ninguna herramienta es ideológicamente neutra. La IA nace de una ideología y le sirve. Sus sesgos y limitaciones forman parte de su propia definición: son consustanciales y no un fallo soluble. Esto conlleva dos consecuencias fundamentales: sirve para crear beneficio, no para facilitar vidas. Por otro lado, lo que produzca estará siempre inevitablemente sesgado.
Una IA generativa crea espejismos. La «salida», el producto generado por una IA generativa, resulta altamente persuasivo, por su fuerte apariencia de verdad. Combinar esa capacidad persuasiva con los sesgos y las alucinaciones sirve para dar buena medida de lo peligroso que es dejar la cultura en sus manos, por una razón sencilla: lleva directamente a su destrucción.
Lo mismo sucede con las llamadas «alucinaciones» que, lejos de ser algo anecdótico, se demuestran como algo estructural. Además, conlleva problemas estructurales irresolubles, como las alucinaciones.
Una naturaleza destructiva reforzada por aquello que la alimenta: por un lado, el robo de la propiedad intelectual y de la creación real de otras personas. Por otro, la devastación de nuestros entornos, fundamentalmente con el consumo de agua: es una amenaza directa para la vida. Por no hablar de que crece sobre las palabras de otras, de la precarización.
Ni siquiera un hipotético trabajo de revisión de esa salida da resultados aceptables porque parte de algo que no es, sino que solo aparenta ser: es imposible alcanzar una solución de calidad, sino a través de la reelaboración completa. En este sentido, el recurso a la IA generativa solo responde a la lógica capitalista y solo consigue precarizar lo ya precario (con un aumento de la carga de trabajo a precios más bajos) y reducción del número de trabajadores.
La lucha contra la IA generativa no es una defensa contra un proceso imparable. No es una lucha romántica ni quijotesca contra el futuro: es la lucha contra una herramienta que tiene ideología y que sirve para fines determinados plegados a ella: ideológicos y tecnocapitalistas.
Habrá cosas que una IA nunca escribirá. Y otras que nunca pueda escribir, las que son genuinas, únicas, espontáneas, nacidas de lo humano.
La lucha contra la IA es una defensa de la cultura, de la lengua, del pensamiento humano y de la vida.
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