Joanna Russ
Alguien me quiere asesinar…
y creo que es mi marido
Traducción del inglés
Para las mujeres, «la historia de amor es novela de formación, de éxito y fracaso, y la única aventura posible».
Joanna Russ, referente capital del pensamiento feminista y una de las voces más lúcidas y feroces de la crítica literaria del siglo xx disecciona, con inteligencia y humor afilados, un género literario y una literatura que hace y reproduce género.
De la obra y EL AUTOR
Para las mujeres, «la historia de amor es novela de formación, de éxito y fracaso, y la única aventura posible».
Joanna Russ, referente capital del pensamiento feminista y una de las voces más lúcidas y feroces de la crítica literaria del siglo xx disecciona, con inteligencia y humor afilados, un género literario y una literatura que hace y reproduce género.
Con una mirada que combina el rigor académico y la ironía militante, Russ se adentra en las fantasías románticas que millones de mujeres leyeron durante décadas para desmontar la arquitectura ideológica que las sostiene: heroínas pasivas, supervarones redentores, el matrimonio como horizonte salvífico. Detrás de cada mansión azotada por la tormenta y de cada beso en la penumbra, la autora deja al descubierto una cultura que convierte la sumisión en deseo y el miedo en destino.
Publicado originalmente en los años setenta, este ensayo tan divertido como devastador anticipa debates que no han perdido actualidad: la representación y la construcción de lo femenino en la ficción, la búsqueda de refugios para la preservación de la identidad, el placer culpable de la cultura como consumo y las trampas narrativas del patriarcado. Me quieren asesinar… y creo que es mi marido es un texto imprescindible y una pieza única que combina análisis literario, crítica social y sátira feminista con una agudeza que sigue deslumbrando.
Joanna Russ (Nueva York, 1937-Tucson, 2011) fue escritora, académica y feminista. Se la considera una de las autoras más revolucionarias de la ciencia ficción, y obtuvo varios de los premios más prestigiosos del género, como el Hugo o el Nébula. Destacó también como dramaturga, ensayista y crítica literaria, con obras como El hombre hembra y Cómo acabar con la escritura de las mujeres.
Leer a Russ es asistir a un acto de revelación: cuando el gótico se vuelve espejo, la heroína descubre que el verdadero peligro no es lo que acecha entre las sombras de las cortinas, sino el relato que la encierra.
Fragmento
¿Qué literatura de ficción leen las mujeres estadounidenses?
Dios, Ella, lo sabe.
Cuando se le insiste, masculla algo sobre revistas femeninas, magazines de moda, éxitos de ventas y similar. Pero, si se le ruega fervientemente, añadiendo que nos interesa la ficción que leen exclusivamente mujeres, termina por ceder y remite a tres géneros: revistas de testimonios reales, novelas de enfermeras… y el gótico moderno.
Allá donde se vendan libros de bolsillo, verá cubiertas que parezcan haber evolucionado a partir del mismo clon: en todas predominan los colores azul o verde; siempre hay una joven aterrada en primer plano y el fondo es para una mansión, un castillo o un caserón con luz en una ventana; suele haber tormenta o luna o las dos cosas, y lo que sea que ocurra ocurre de noche.
Esos son los libros de gótico moderno. Si se mira lo que hay debajo de esas cubiertas, pronto se descubre que las historias no guardan ningún parecido con la definición literaria de «gótico». Nada tienen que ver con las obras del Monje Lewis ni de Radcliffe, cuyos auténticos descendientes son los que denominamos «relatos de terror». En cambio, los góticos modernos parecen una mezcla entre Jane Eyre y Rebecca, de Daphne Du Maurier. De hecho, la mayoría de ellos se adscribe a «la tradición de Du Maurier», a «la tradición gótica de Rebecca» y demás para darse publicidad. Según Terry Carr, antiguo editor de Ace Books, su historia en Estados Unidos…
